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Política: Crisis con España .
23/05/2024 | 308 visitas
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La crisis con España es un muestrario de recursos habituales del Presidente para intervenir en su cruzada ideológica de alcance global; los datos detrás de los dichos

La batalla cultural de Milei contra Pedro Sánchez 

En la “batalla cultural”, como en las guerras reales, la primera víctima suele ser la verdad. El episodio que derivó en la crisis diplomática con España permite observar como un modelo en escala la lógica de comunicación que aplica Javier Milei cuando se zambulle en la cruzada narrativa contra el progresismo, que ahora libra a nivel global.

Su discurso de los últimos días incluyó datos falsos, mitos de las redes sociales, verdades a medias, exageraciones y afirmaciones incomprobables; un compendio de recursos retóricos que le sirvieron de armas arrojadizas contra Pedro Sánchez, presidente del gobierno español y secretario general del Partido Socialista (PSOE).

La sucesión de expresiones de Milei en disertaciones públicas, en redes sociales y en conversaciones con periodistas echó nafta al conflicto con Sánchez, que también se mostró encantado de entrar en un juego político que le permite polarizar con la extrema derecha de su país, VOX, a tres semanas de unas elecciones al Parlamento Europeo que son relevantes para su destino en el poder.

Las siguientes son algunas de las intervenciones de Milei en este conflicto construido casi exclusivamente a base de palabras entre dos líderes que convirtieron su duelo personal en una cuestión de Estado.

“La mujer corrupta”

Aunque la enemistad venía de lejos, la crisis escaló cuando Milei dijo el domingo en una cumbre de VOX en Madrid: “Las elites globales no se dan cuenta de los destructivo que puede llegar a ser implementar las ideas del socialismo. Porque lo tienen demasiado lejos, no saben qué tipo de sociedad y país pueden producir y qué calaña de gente atornillada al poder y qué niveles de abusos puede llegar a pronunciar. Digo, aun cuando tenga a la mujer corrupta, se ensucia y se tome cinco días para pensarlo”.

La referencia a Sánchez y a su esposa, Begoña Gómez, fue inequívoca. A finales de abril el presidente del gobierno español se tomó cinco días para “reflexionar” sobre su continuidad en el cargo cuando el juez de instrucción Juan Carlos Peinado abrió diligencias para investigar a Gómez a raíz de una denuncia por tráfico de influencias.

Milei la acusó de “corrupta”, aunque aún no ha sido citada ni pesa sobre ella una imputación judicial. El fiscal del caso pidió -sin éxito- que se archivara la investigación.

La denuncia fue presentada por un sindicato llamado Manos Limpias, ligado a la ultraderecha, que tomó como sustento publicaciones en medios de comunicación, algunas de las cuales se probaron falsas (aludían a una homónima).

Lo que se investiga son los vínculos de Gómez con directivos de Air Europa, empresa que fue rescatada por el gobierno español durante la pandemia, y con otro empresario que obtuvo contratos millonarios de un organismo del Estado.

En una charla con el periodista Jony Viale, Milei añadió: “Él cree que fue agredida su mujer (primero se hizo cargo, con lo cual demuestra que está sucio), pero además la mujer tiene un montón de causas por tráfico de influencias, no es un tema que no existe”.

Lo del “montón de causas” choca con el hecho concreto de que hay un único expediente abierto por el momento. Un informe de la Guardia Civil, solicitado por el juez, concluye que no hay elementos para pensar en un tráfico de influencias, según se conoció el lunes.

Más adelante acusó también a Sánchez de “apretar a un juez” (lo que sería un delito de prevaricación) para beneficiar a su esposa, sin dar precisiones a quién se refería.

“Tiene de asesor a Alberto Fernández”

El lunes Milei denunció que Sánchez está “coordinado con el kirchnerismo” y puso como argumento que “tiene como asesor a Alberto Fernández”. Lo dijo dos veces. Y retuiteó mensajes donde se afirma que Fernández trabaja “a sueldo de los contribuyentes españoles”.

Se plegó así a algo que publicó como “rumor” el diario El Mundo el 3 de diciembre pasado: que cuando saliera del poder, el expresidente argentino sería contratado como asesor por La Moncloa. Sánchez lo desmintió, perplejo, cuando se lo preguntaron en una ronda con periodistas el 5 de diciembre: “No sé de dónde sacaron eso”, dijo.

Al tiempo de mudarse con su familia a Madrid, Fernández tuvo una reunión con Sánchez, el 19 de enero. Fue en el Palacio de La Moncloa y se distribuyó foto oficial.

Al escuchar la acusación de Milei, el expresidente negó tajantemente un vínculo de ese tipo con el gobierno de España. No hay en el Boletín Oficial del Estado español (BOE) ninguna resolución publicada desde diciembre que involucre a Fernández, según constató LA NACION.

Sánchez forjó una buena relación con Fernández -también la había tenido con Mauricio Macri entre 2018 y 2019-. Y llegó a jugar fuerte en la campaña argentina cuando mandó un video de apoyo a la candidatura de Sergio Massa antes del balotaje con Milei. No se conoce que tenga diálogo con Cristina Kirchner y su círculo más íntimo. El kirchnerismo sí tiene una fuerte sintonía con Podemos, el partido de izquierda dura que integra la coalición de gobierno, aunque ahora desde un lugar bastante marginal.

“Ellos empezaron”

Es habitual en Milei: cuando justifica las agresiones a alguien que identifica como adversario sostiene que lo hace porque el otro fue quien empezó. Lo hizo con periodistas, con economistas y con artistas, como Lali Espósito. Ahora también usó la expresión “ellos empezaron” para explicar la crisis con España.
Es cierto que Sánchez cuestiona la injerencia de Milei en asuntos internos de su país cuando él lo hizo primero, cuando grabó un video de apoyo a Massa en la previa del balotaje. También que antes de la reacción de Milei, estuvo el exabrupto indefendible del ministro de Transporte, Óscar Puente, que dijo en tono sarcástico ante estudiantes universitarios que el presidente argentino consumía “sustancias”.

A esa declaración, Milei respondió con un comunicado de Presidencia en el que por primera vez se habla de la causa contra Begoña Gómez, a la que califica de “escándalo de corrupción”. En ese momento, Sánchez reaccionó sin grandilocuencia.

Los cuestionamientos a Milei desde el oficialismo español siguieron en los días consiguientes, como parte del juego electoral interno. Pero lo que no registra el discurso libertario es la diferencia entre una crítica política y la acusación a un presidente extranjero en su propio territorio y en el marco de un acto proselitista de la oposición. En términos diplomáticos, no solo importa “quién empezó” sino hasta dónde se escala un conflicto.

“Asesinaron a 150 millones de seres humanos”

En el acto de VOX y en sus intervenciones posteriores, Milei equiparó al socialismo de Sánchez con el comunismo. “El socialismo esconde lo peor del ser humano, que es la envidia, el odio, el resentimiento, el trato desigual ante la ley y si es necesario el asesinato. Porque nunca se olviden que los malditos socialistas asesinaron a 150 millones de seres humanos”.

Nunca explicó cómo llegó a esa cuenta, pero puede suponerse que acumula los crímenes atribuidos principalmente a los regímenes de Stalin (Unión Soviética) y Mao (China) en el siglo XX.

El socialismo español siempre fue algo distinto al Partido Comunista y, desde los años 70 por influjo de Felipe González, abandonó las tesis marxistas. Un partido hermanado con el PSOE gobierna en Alemania, el SPD: su líder, Olaf Scholz, tiene previsto recibir a Milei en junio.

La declaración se da en momentos en que la canciller Diana Mondino aboga por conseguir que el régimen comunista chino renueve el swap de monedas con la Argentina.

El falso “vocero presidencial”

Un episodio menor se convirtió en furor de redes y las cuentas libertarias lo viralizaron hasta el infinito. “No todos pueden tener un vocero de lujo como Manuel Adorni”, escribió Milei el martes, a las 14:18, acompañando un video en el que se afirma que “el vocero de Sánchez no sabe dónde esconderse”. Después reposteó al menos 22 mensajes de otras cuentas que subieron el mismo clip sobre “el momento incómodo del vocero del gobierno de Pedro Sánchez”.

¿De qué se trata?

Es un fragmento de la rueda de prensa que dio el martes en el Congreso de los Diputados el portavoz parlamentario del PSOE, Patxi López. Uno de los asistentes le hace una pregunta con la que defiende con ahínco los argumentos de Milei en el conflicto con Sánchez; López se queda en silencio durante varios segundos.

Primera confusión: el portavoz parlamentario no es un “vocero”. Es el equivalente a lo que en la Argentina sería el jefe de bloque de un partido, en este caso el PSOE. Segunda imprecisión: no es integrante del gobierno sino del Poder Legislativo. Es decir, López -un político de larguísima trayectoria que fue presidente regional del País Vasco- no es el equivalente a Adorni, como dijo Milei. En todo caso, la comparación sería con el diputado Gabriel Bornoroni, jefe del bloque de La Libertad Avanza.

La pregunta la hace Vito Quiles, acreditado por el medio EDATV. Se trata de un activista de la ultraderecha que se presenta como candidato a las elecciones europeas en la lista de una agrupación llamada “Se acabó la fiesta”, creada por el youtuber Alvise Pérez. Meses atrás, Quiles fue detenido durante una ola de protestas violentas contra la sede del PSOE, que lo tuvo entre los organizadores. Ya ha tenido episodios similares con Patxi López en las conferencias de prensa. El diputado vasco justificó su silencio en el mismo fragmento viralizado: no le responde porque no lo considera representante legítimo de un medio de comunicación.

“Soy el segundo líder mundial”

El martes Milei habló en LN+ para responder a la decisión española de retirar definitivamente a su embajadora en Argentina. Como parte de su argumentación apeló a una exaltación de sí mismo: “No están acostumbrados a ver una persona que es uno de los cinco líderes más importantes del mundo. Eso lo ha hecho la encuesta de Time, sale en todas las encuestas mundiales. Soy el segundo líder mundial. Cada vez que yo voy a un lugar es una fiesta. Soy el máximo defensor de las ideas de la libertad”.

No aportó elementos para sostener esas afirmaciones.

Es cierto que la revista Time lo ubicó a principios de año entre las 100 personalidades destacadas de 2024. No es abiertamente un ranking. En la categoría de líderes, el medio ubica su foto y perfil en décimo lugar. Así termina el texto con el que justifican la elección: “Las diatribas cargadas de blasfemias de Milei contra los ‘socialistas’ occidentales -y los ‘traidores’ que le desafían en la legislatura argentina- le han convertido en un icono mundial para la derecha. Aunque es demasiado pronto para saber si las medidas del nuevo presidente tendrán éxito, está claro que ha acertado en una cosa: con Milei en el poder, Argentina no tendrá vuelta atrás”.

Lo del “segundo líder mundial” es probable que lo tome de un sondeo de la consultora norteamericana Morning Consult, que hace paneles online en 25 países. Mide imagen positiva en la población. Una imagen de la lista se viralizó en redes desde cuentas libertarias y la compartió Milei. Le otorga el primer lugar al indio Narendra Modi, con 74% de aprobación. Milei lo sigue con 61%, un número muy superior al que le dan todas las encuestas elaboradas en la Argentina (que rondan el 55% que sacó en las elecciones).